viernes, 28 de enero de 2011

MONTEVIDEO DÍA /NOCHE a DÍA / NOCHE... MAÑANA ES SIEMPRE HOY... (Parte 6)

Proyecto premiado por el Fondo Concursable para la Cultura - MEC
28 de enero
Desde ayer estamos explorando en la niebla, buscando encontrarnos con las Sirenas...
Quiénes son? Cómo son? Cómo las ve Rodríguez?
Desarrollamos algo sobre su historia en la página de Personajes... Ahora estamos tratando de descubrirlas para poder mostrarlas... tratando de verlas desde la mirada de Rodríguez...

martes, 25 de enero de 2011

MONTEVIDEO DÍA /NOCHE a DÍA / NOCHE... MAÑANA ES SIEMPRE HOY... (Parte 5)

Proyecto premiado por el Fondo Concursable para la Cultura - MEC
 
Sábado 22 de enero
Y apareció Rosendo recorriendo las páginas...
"Las sirenas de la Laguna" y su historia sobre el Loco Rodríguez están hoy terminando de "acomodarse" entre la niebla...
La pintura en acrílico de cada una de las viñetas es un trabajo realmente exigente y especial... tanto que el tiempo se va disolviendo cada vez más en cada pincelazo y bueno..." hoy "es de pronto "mañana", las dos de la tarde son, no se sabe bien cómo, las nueve de la noche... "Otra odisea", obviamente, para nosotros. Tanto que Bea también anda explorando un poco con los colores (con las indicaciones estrictas... aunque no siempre respetadas de Guille, claro). Buena cosa, nueva experiencia de escribujantes. Y aunque "los colores no existan"... están ahí indiscutiblemente y es un disfrute "inventarlos".
Hoy empezamos a trabajar en el episodio "Proyecciones", el diálogo de Agustín con su hermano Fernando sobre la realidad de la Laguna. "Dejar vivir" a Fernando es el desafío de hoy (mañana?).

MONTEVIDEO DÍA /NOCHE a DÍA / NOCHE... MAÑANA ES SIEMPRE HOY... (Parte 4)

Proyecto premiado por el Fondo Concursable para la Cultura - MEC
 
Viernes 7 de enero

La cena en familia, los recuerdos sobre el maestro Norberto... plena discusión sobre cómo van a aparecer estos episodios de la infancia de Agustín...

MONTEVIDEO DÍA /NOCHE a DÍA / NOCHE... MAÑANA ES SIEMPRE HOY... (Parte 3)

Proyecto premiado por el Fondo Concursable para la Cultura - MEC
 
Miércoles 5 de enero
El padre de Agustín...
Raúl es un personaje especialmente interesante para nosotros desde que concebimos la historia... Uno de los primeros escribujos está directamente vinculado a él, Agustín en el muelle en medio de la noche y la tormenta: "Pensé que mi padre era mi propio Escila, al que nunca, nunca, me había atrevido a enfrentar..." Trabajando sobre su caracter, para poder definir sus rasgos y sus gestos, nos surgió un episodio que, en realidad, no va a formar parte de la novela, sino de sus "anexos" a los que se va a poder acceder a través de la "ventana" del sitio. Es Raúl enfrentado a la carta que deja Agustín, antes de iniciar su viaje en el tiempo. Nos encantó escribir el boceto de ese episodio. Ojalá llegue pronto el momento de escribujarlo.

MONTEVIDEO DÍA /NOCHE a DÍA / NOCHE... MAÑANA ES SIEMPRE HOY... (Parte 2)

Proyecto premiado por el Fondo Concursable para la Cultura - MEC
 
Lunes 3 de enero del 2011
Hoy Agustín llegó a la Laguna!!!

Es pleno julio para él claro...pero que bueno estaría acompañarlo!!!  La verdad que no nos importa el frío, al contrario... de este lado de la historia Montevideo boquea desesperadamente de calor..

MONTEVIDEO DÍA /NOCHE a DÍA / NOCHE... MAÑANA ES SIEMPRE HOY... (Parte 1)

Proyecto premiado por el Fondo Concursable para la Cultura - MEC
 
Noviembre- Diciembre 2010:
Cronogramas modificados semana a semana, discusión de cuadros y páginas, revisiones, replanteos... y el tiempo que es cada vez más raro a medida que avanzamos... Cada vez que decimos "mañana" ya es "hoy"...
Y las páginas siguen surgiendo, y los personajes van definiéndose mientras hacen y dicen...
En este proceso fueron ( y siguen siendo) muy importantes los intercambios con "lectores" que nos cuentan sus impresiones al enfrentarse a las páginas... y así vamos ajustando aciertos y errores. El tiempo y los consejos que amigos, conocidos, y creadores (Quique Alcatena, Angel de la Calle) han compartido con nosotros es parte de esta odisea de ir encontrándonos con la forma que queremos darle a nuestra historia.
Decidimos que el Prólogo y el Epílogo los realizaremos al final... de hecho, la pagina final de la novela, que es el Epílogo, pensamos escribujarla en el pueblo de pescadores, en mayo, compartiendo con ellos algo que todavía no hicimos: el proceso de realización mismo de una página. Y eso tiene que ver con el final de la historia, sin duda...
Ya están las páginas de la Primera Parte: La Teoría, donde el narrador es El Profesor, y las primeras de la Segunda Parte: La Praxis, donde Agustín comienza la reconstrucción, también él desde el presente, de la aventura. A fines de diciembre la discusón sobre la cuestión homérica dejó a Agustín pronto para iniciar su proyecto...

MONTEVIDEO Y OTROS ENCUENTROS

Proyecto premiado por el Fondo Concursable para la Cultura - MEC
 
Volver y escribujar, organizar el "escribujar" procesando de nuevo algunos aspectos de la historia a partir de todas las palabras y todas las imagenes que traíamos.
Y otro desafío: así como habíamos presentado el proyecto, la historia, a la comunidad a la que Agustín pertenecía, lo lógico era hacerlo también con su otra comunidad de pertenencia: el Liceo Nº9.

El lunes 8 de noviembre, en el espacio de la Coordinación institucional de los docentes, presentamos el proyecto. Un público diferente, un desafío diferente.Las mismas incertidumbres sobre lo que el proyecto  pudiera provocar... Pero, una vez más, la sorpresa de los puentes que se crean sobre los dos pilares mas firmes: proyecto y pasión. A la mayoría de los colegas la novela, su proceso de creación , sus personajes, su realización hasta el momento, les parecieron no sólo interesantes sino emotivos. Se contagió un poco de toda esta energía y fue para nosotros una experiencia que nos confirmó que "vamos bien" y, sobre todo, otra certeza: la energía se retroalimenta, el feed back "recarga las pilas"... "La Otra Odisea", como un boomerang, volvía hacia nosotros cargada de las impresiones, las inquietudes, las dudas, las expectativas, y las experiencias de quienes nos escucharon, historias personales que, de alguna forma se conectaban con la aventura que estábamos compartiendo... Incluso algunos docentes manifestaron su interés por incluír. de alguna forma, la novela gráfica como motivación. o punto de encuentro sobre algunos de los aspectos de sus cursos del 2011 y los alumnos... mucho más de lo que esperábamos, por supuesto. Agustín encontró su lugar en el liceo... tal como en la novela.

LA ODISEA DE LA DIVERSIDAD (9, 10 y 11 de octubre del 2010)

Proyecto premiado por el Fondo Concursable para la Cultura - MEC
 
Fuimos para encontrarnos y discutir distintos episodios con los diferentes actores, ahora por separado...concientes de que La Otra Odisea es un elemento más en esa enorme diversidad de la Laguna y su gente...
Fue una experiencia muy transformadora... esa es la palabra más exacta. Y empezó antes de ir a Rocha en realidad, porque tuvimos la oportunidad de charlar largamente con Néstor, el guardaparques de la Riviera, que se reunió con nosotros antes de irse para Argentina, a un curso para guardaparques de latinoamérica que duraría dos meses. La visión de Néstor sobre la laguna y la novela, así como después la de Javier, María Clara, Héctor, Andrés y Bea, fue para nosotros conocer, tocar, piezas de un puzzle difícil y hermosísimo, algunas luminosas y otras oscuras, piezas de todos los colores.
Esta vez fuimos en ómnibus y alquilamos una moto en La Paloma para movernos entre el Pueblo, 
 
La Paloma y La Riviera, ya que la cabaña de Nestor fue el rincón al que volver en esos días.
Hubo muy buenos encuentros, y uno de ellos, sobre todo, absolutamente inesperado. Primero  (y otra vez gracias a María Clara) nos contactamos con Flora (subdirectora del Liceo de La Paloma) y con Marcela (maestra de la escuela). La reunión fue en el liceo, y "La Otra Odisea" empezó a navegar hacia la posiblidad de charlas y talleres con docentes y estudiantes previos al lanzamiento en julio. Un desafío impresionante que ya estábamos preparandonos para compartir con los docentes del Liceo Nº9 en noviembre. Ese día los estudiantes habían organizado una venta de canelones... así que el almuerzo estuvo decidido apenas nos enteramos.
Esperando a María Clara en la inmobiliaria antes de ir a su casa (donde nos esperaba el cálido y especial Iñaqui, su sobrino), conocimos a Quique, productor que tiene su campo integramente dentro del área protegida y que, despacio, y como quien no quiere la cosa, fue desgranando historias y anécdotas para nosotros mientras tomaba su café. El nos habló de "un personaje" que, según dijo, si queríamos contar historias de la Laguna, no podíamos dejar de conocer. Nelson Verde, el primer guardaparques de la Laguna... aunque no es esa la palabra que él usa para definirse. El se llama "guardafauna". Y otra vez las "casualidades"... Hacía muchos años se había ido a vivir a Colonia, Quique no había sabido nada de él durante mucho tiempo. Hacía unos meses le habían dicho que estaba de vuelta por Rocha, y hacía tres o cuatro días había estado en su casa... O sea, podíamos conocer a ese personaje a quien, en realidad, Quique definió como "un ser muy especial... muy espiritual...".
Al otro día Quique nos llevó a visitar a Nelson. Nos recibió en su casita, con su perro enorme y amarillo y una perra que, según dijo, no era de él... era del perro. El sólo le había empezado a dar de comer porque sus dueños la habían abandonado, era uno de esos animales molestos, ladradores, nos dijo...Increíble si uno miraba ese animal de ojos mansos que se arrolló en un sillón y cada tanto movía la cola, como apoyando la historia que Nelson nos contaba. "Según parece le faltaba cariño, che... y ahí está, yo le doy de comer, él (el perro) la cuida, ella lo mima un poco, y no le pongo nombre porque no es mía, el nombre se lo tendría que poner él..".(y se ríe señalando al perro que se echa con el hocico bien cerca de sus pies).Nelson nos contó que fue de visita a la Laguna... y no volvió a Rocha... se quedó en la Laguna más de cuarenta años. Se hizo una casita entre unos árboles, el viento fue levantando la arena y formando, con el pasar de los años una enorme duna que rodeaba la casa... como un nido, como un refugio decía él. Nos contó muchas de sus experiencias en la Laguna, algunas muy duras. Pero hablaba con una serenidad pasmosa, con la calma de alguien que se siente tranquilo con su historia y con sus tiempos, con él mismo...Habló de la soledad, una soledad buscada para escuchar a la naturaleza y sus ritmos, su equilibrio... Imposible no recordar, mientras lo escuchábamos hablar, el inicio de la segunda aventura del Vagabundo: "A veces la soledad puede ser un enemigo..." Nelson hablaba exactamente de lo contrario, de buscarse y encontrarse en medio de esa soledad, de adueñarse de si mismo... Pero no había nada místico en su actitud, era raro, pero nada más simple y cotidiano que ese viejo de 82 años hablando de su forma de concebir la vida, asi, entre los bizcochos y la tardecita. Quique se fue a llevar a su casa a su hija y una amiga que nos habían acompañado a conocer a Verde, de quién también, seguramente, habían sentido hablar. Nelson nos dijo entonces que escribía poesía, pero para él, nunca había querido y seguía sin querer publicar,  sin necesitar que otros lo leyeran... Nos dijo un poema de memoria, un poema cortito que según él resumía su experiencia en la Laguna... no lo grabamos, obviamente, el poema era para que lo escucháramos esa vez, esa nochecita... y hoy los dos tenemos como retazos de esos versos, impresiones, huellas... como las que él decía haber visto en el poema. En un momento, antes de que llegara Quique a buscarnos, se levantó para ir al baño y así, como al pasar, hizo un comentario: " A ustedes que escriben y dibujan les debe pasar... yo creo que uno escribe aquello  que quiere ser, como un deseo, una intuición del futuro no? Y uno termina siendo eso que escribió..." Se fue al baño arrastrando sus chinelas y nosotros pensamos en El Vagabundo escribujado y en lo que ahora éramos, navegando la otra odisea...No hay mucho más para decir...
Antes de conocer a Verde habíamos ido a visitar a Héctor Caymaris, el gardaparque. Su casa está del otro lado de la Laguna, y Andrés y Bea arreglaron para que pudiéramos cruzar en una barca, así que tuvimos otra vez la experiencia de navegar el espejo de agua. Héctor nos esperaba en un cuatriciclo y allá fuimos los tres y nuestras mochilas, amontonados sobre ruedas y conversando mientras avanzábamos entre el mar y la Laguna de las Nutrias.
 En la casa de Héctor estaban Verónica, su compañera, y Jazmin, su hija... y sus dos perros... la versión canina del oxymoron. Ralfi era un rodwailer  y William una cruza de chiuaua seguramente con ratón... un dúo realmente increíble que nos acompañó durante toda la charla en actitudes absolutamente opuestas a su tamaño: Ralfi en busca de mimos y el pequeño William haciendo constantes acotaciones como para que no nos olvidáramos que estaba presente.
Con Héctor hablamos de la situación en la Laguna, de los cambios, de las nuevas perspectivas ahora que efectivamente es una de las áreas protegidas y leímos juntos el episodio de la persecución a los cazadores, para ajustarlo a sus experiencias. Aunque la ficción tiene algunas necesidades y posibilidades que jamás podrían darse en la realidad: Héctor nos planteaba que lo primero es, si se realiza una persecución y habiendo, obviamente, armas de por medio, alejar del peligro a cualquier visitante... Pero Agustín es uno de nuestros narradores, y si no estaba presente, no iba a poder recordarlo y contarlo... Así que en la novela Horacio deja que Agustín lo acompañe... cosa que Héctor jamás haría.
Le agradecimos a Héctor la charla, el mate, la Guaraná helada con la que Verónica nos invitó y el rato de lectura de cuentos infantiles con Jazmín, un disfrute que no estaba previsto. Volvimos caminando de nuevo a la Laguna, un largo camino al sol, descubriendo insectos, tratando de ver la familia de carpinchos que se ve que había decidido mudarse y observados todo el tiempo por esa mirada extrañamente reflexiva de las vacas.
Esperamos a Andrés en la orilla, mientras veíamos las raras batallas de los cangrejos.
Nos esperaba un almuerzo delicioso de pescado frito y un arroz que Bea había preparado con cebollita, morrón y roncadera.
 En la tarde Guille jugó al fútbol con Santiago y otros pescadores un rato... algo así como diez minutos. Después nos fuimos al mar, y vimos las ballenas ahí nomás, resoplando y dejando asomar al sol sus enormes lomos, sus aletas brillantes.
Ayudamos a Bea a sacar la pulpa de sirí, y de paso, instruídos por Lucas, comimos la carnecita de las patas del cangrejo... una delicia...  casi era imposible parar de comer.
Nos despedimos sin despedirnos, como cada vez que nos vamos del pueblo. Sabemos que estamos volviendo... uno siempre vuelve si encontro "un lugar en el mundo".

COMPARTIR UNA HISTORIA (27 y 28 de FEBRERO del 2010)

Proyecto premiado por el Fondo Concursable para la Cultura - MEC
 
A eso íbamos ahora. A compartir la historia con la gente del pueblo.Unos días antes nos comunicamos con Bea y María Clara, para ver qué les parecía convocar una reunión hacia la tarde del sábado, para leer el guión, y mostrar los bocetos y algunos escribujos. Les hicimos llegar por encomienda una carta para cada familia , contándoles en qué andaba "La Otra Odisea" e invitándolos a compartir con nosotros la historia. Teníamos más incertidumbres que certezas.No sobre Agustín y su aventura, que era y es para nosotros enormemente transformadora y disfrutable. Pero no sabíamos qué iba a provocar.Llegábamos con una historia uno de cuyos protagonistas es ni más ni menos que Homero, el legendario aedo del Siglo VIII A.C.... una historia llena de referencias a la mitología griega, una extraña conexión entre los poemas épicos y la vida cotidiana, que, entre otras cosas, incluye una máquina del tiempo que es construída allí, en el pueblo de la Laguna. No resultaría aburridora? No sería demasiado extensa para realizar una lectura?

Fueron llegando algunos de los pescadores: Andres y Bea, la madre de Beatriz, Santiago, Brenda, Nelson,William y su compañera, con su bebé de apenas unos meses; también vinieron   Javier Vitancurt e Irene, María Clara y su hija, Néstor, el guardaparques de la Riviera.Y empezamos a contar y leer la historia, y los dibujos empezaron a circular entre las manos, y hubieron preguntas, y risas, y comentarios...y el sol iba bajando y todos seguíamos ahí, algunos parados y acodados en las ventanas, recostados en las paredes del galpón, sentados en los cajones de pescado que, dados vuelta, se habían transformado en bancos...Hablamos sobre el origen de algunos episodios, sobre cuánto de nosotros o nuestras vidas había en algunos pasajes, y sentimos que, de alguna manera, muchos de esos pasajes y situaciones eran compartidas por quienes nos escuchaban... Imposible describir lo que sentíamos al ver que nuestra historia empezaba a estar viva en otros.Santiago planteó, por ejemplo, que el vínculo entre Agustín y su padre era tal cual. "Esas cosas pasan"... dijo. E incluso propuso construír (él, que es el constructor de las barcas) la máquina del tiempo para que estuviera ahí, en el galpón, y que la gente que visitara el pueblo no supiera si Agustín había sido real o no... Bea dijo en un momento: "Ninguno de los del pueblo fue a estudiar nunca a Montevideo. El primero es Agustín". Y Agustín es nuestro personje... bueno... ahora no sólo nuestro.

Esa noche nos quedamos en el pueblo, conversando mucho rato en el muelle, mientras el pueblo dormía...Había mucho que pensar, mucho que asimilar... Los dos compartíamos una sensación: "antes y después"... Guille dijo: "La laguna transforma las cosas..." y era cierto.El Vagabundo comenzaba a transformarse... era "la otra odisea"...
La mañana siguiente nos esperaba con una emoción más: Bea y Andrés que nos dicen: "Ahora los vamos a invitar a nuestra "odisea"..."y nos llevan en barca por la laguna, y vemos el espejo de agua en toda su dimensión, y la barra abierta, con las enormes olas del estruendoso mar formando la "punta de diamante"...

Caminamos por la playa..."playeamos" un poco con Lucas juntando caracoles, cucharitas, piedras...
 
Después nos encontramos con Héctor, que nos esperaba para hacer un recorrido por la laguna de las nutrias. Un lugar que hacía que uno hablara bajito para no perturbar aquel silencio tan calmo, tan exacto...
De regreso atravesamos un bosque de pinos que parecía salido de un cuento: algunos de los troncos tenían formas extrañas, incluso caras: un monstruoso ciervo nos miraba atentamente con sus ojos de piñas...

CONOCIMIENTO Y SORPRESA (23 y 24 de ENERO DEL 2010)

 
Proyecto premiado por el Fondo Concursable para la Cultura - MEC
 
Llegamos a el pueblo por sugerencia telefónica del Departamento de Turismo de la Intendencia de Rocha, que nos pasó el nombre de alguien de La Paloma vinculada a la comunidad de pescadores: María Clara Urioste. A través de ella, y también telefónicamente, nos enteramos de las características del lugar y sus pobladores, y de algunos "otros lugares" a los que recurrir para obtener información que nos permitiera bocetar la historia: el sitio web del SNAP (Sistema Nacional de Áreas Protegidas) donde había un video sobre la Laguna de Rocha, el sitio web de la Fundación de Amigos de las Lagunas Costeras, donde estaba el trabajo que un antropólogo, Diego Thompson, había desarrollado sobre la comunidad como trabajo final de su carrera. Ventanas para empezar a asomarse a esa realidad.
Salimos en moto desde Montevideo a eso de las seis de la mañana, y mas o menos a las diez estábamos en La Paloma.
 Primero fuimos a hacer unas fotos a La Balconada, buscando la posible casa del Profesor, a la que vuelve una vez terminado el viaje en el tiempo y desde la cuál cuenta la aventura
Nos encontramos después con María Clara, que había hecho los contactos para nuestra llegada en el pueblo. Allá nos esperaba Bea Ballestero, una de las pescadoras, para que le contáramos de qué se trataba nuestra visita. Justamente, Bea, su esposo Andrés y su hijo Lucas fueron quienes nos recibieron. Andrés, además de ser pescador, estaba desempeñándose como "guardaparques" en la Laguna ese verano, en un programa desarrollado por el SNAP en la época de mayor llegada de turistas. De hecho, mientras nos presentábamos y empezábamos a contarles de nuestro proyecto, llegaban algunas camionetas y autos.
Desde que veníamos por el camino, y la Laguna apareció a nuestra derecha, el lugar nos pareció impresionante. Era una tarde de sol, y el paisaje que vimos al llegar superó ampliamente lo que habíamos podido "vichar" a través de las "ventanas" con las que habíamos trabajado desde Montevideo.
Al rato se acercó Nelson, también pescador, y que estaba trabajando además como "guía de la Naturaleza" (por la Intendencia) durante ese verano.
Armamos un mate, y nos pusimos a charlar acomodados en el galpón donde limpian el pescado.Al rato estábamos preguntado sobre las características de la Laguna que eran fundamentales para algunos episodios de nuestra historia...la niebla, por ejemplo. Sin niebla... eran imposibles "Las sirenas de la Laguna"... Pero la niebla no sólo existía, sino que era bastante más impresionante de lo que habíamos imaginado...
Les contamos que el narrador de la aventura de las sirenas era Rosendo, el abuelo de Agustín, a quien nosotros habíamos imaginado viviendo en el Puerto de los Botes. El abuelo de Andrés era de ahí, como muchos pescadores de la zona. Entonces Bea nos habló de Tito Ballestero, su abuelo, el primer pescador que se estableció en la zona, ahora retirado de la pesca, una especie de patriarca del pueblo. Al parecer, tan contador de historias como Rosendo... Al otro día tuvimos la oportunidad de conocerlo y charlar con él.
Se hacía tarde, María Clara nos esperaba en La Paloma para presentarnos a Joaquín Márques, integrante del Equipo Técnico del SNAP en el área de la Laguna, para que le habláramos de nuestra historia. Preguntamos si podíamos quedarnos en algún lugar cercano a pasar la noche. No se puede acampar dentro del área protegida, y Bea y Andrés nos ofrecieron quedarnos en una pequeña construcción que originalmente estaba pensada como cocina para que las pescadoras prepararan miniaturas de pescado y empanadas para los turistas. Por supuesto que aceptamos. Además, simbólicamente, en una de las paredes exteriores habían pintado el mapa de Rocha  con la ubicación del pueblo y una frase que pasó a ser "código" de comunicación entre nosotros: "Un lugar en el mundo..."
Nos reunimos con Joaquín y María Clara  a charlar de nuestro proyecto y nuestra forma de trabajo. Al enterarse de nuestra intención de presentarlo a los Fondos Concursables del MEC en la categoría "relato gráfico", Joaquín nos propuso presentarlo al SNAP, entendiendo que podría caber el interés y el apoyo al desarrollo de la novela, teniendo en cuenta que ya había empezado a formar parte de la realidad de la Laguna.Y asi fue. Hacía dos meses no teníamos idea de la existencia de un Sistema Nacional de Áreas Protegidas. "La Otra Odisea" también nos había llevado hasta ahí.
Volvimos a la Laguna. La luz de la luna en el agua...La memoria de esas imágenes haría surgir, unos días después, ya en Montevideo, el escribujo de Agustín en el muelle...
Al otro día fuimos a conocer a Tito. Charlamos sobre muchos temas: su visión de la comunidad de pescadores y la vida de un pescador, historias, muchas historias hasta de piratas y tesoros y galeones... y fotos...entre ellas la de un pez luna que hacía unos años había entrado a la laguna por la boca de la barra, y una especialmente sorprendente: la primera embarcación de Tito... imposible no pensar en las velas de los trirremes griegos... "nada es casualidad..."(confirmado).
Nos asombró su lucidez, su claridad para evaluar los cambios que se necesitan para mejorar la calidad de vida y las condiciones laborales...Algunos gestos, comentarios y los lentes de Tito pasaron a formar parte de Rosendo, el abuelo contador de historias.
Después nos fuimos hasta el Puerto de los Botes, tal como lo hace Agustín cuando va a visitar a su abuelo. Nos esperaba otra sorpresa enorme: ahí, a mitad del arroyo, estaba la isla que habíamos decidido suprimir por imposible en la historia de las sirenas...la isla que había sido sustituída por un muelle en medio de la niebla...("a veces, sólo a veces" escribujamos y las cosas pasan...).
Lo otro que nos esperaba no fue tan agradable: había muchísima gente pasando su mediodía de domingo disfrutando de los parrilleros, a la sombra de los eucaliptus, bañándose en el arroyo...y también había mucha basura y bolsas en la orilla, algunas flotando en el arroyo, armas silenciosas que empezaban a recorrer su largo tiempo hacia la destrucción de toda esa belleza...
Ya de vuelta en el pueblo, llegó en su moto Héctor Caymaris, el guardaparques de la Laguna, también Presidente de la Fundación de Amigos de las Lagunas Costeras, para charlar con nosotros. Como le dijimos, nosotros ya lo conocíamos... lo habíamos visto y escuchado contar algunas de sus anécdotas a través de la pantalla de "la bicha", la laptop..Él era el detonante del personaje de Horacio (homenaje a nuestro admirado detective Horatio, de CSI Miami), el guardaparques con el que Agustín protagoniza una persecusión a unos cazadores de carpinchos. Quedamos en contacto con él para seguir desarrollando la historia, y, por supuesto, para ajustar el episodio en cuestión.
Después fuimos, por supuesto, a ver el mar. La playa del otro lado de la barra nos dejó enfrentados al "estruendoso mar" de Homero...
Descubrimos en la arena unas cucharitas que parecen tener signos, mensajes cifrados...Decidimos que fueran parte de "La Otra Odisea", una conexión directa entre esta playa y las costas de Kefalonia, en la Antigua Grecia...
A eso de las cinco de la tarde empezamos el largo regreso en la moto hacia Montevideo... con una mochila enooorme, mucho más gigante que a la ida... había muchas, muchas historias para procesar...